Desde ELKARTEAN, Asociación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Euskadi, en conmemoración del 5 de noviembre, Día Internacional de los Cuidados, reclamamos el reconocimiento y la garantía del derecho de las mujeres con discapacidad física a recibir y a ejercer cuidados dignos, basados en la autonomía, el respeto y la igualdad de oportunidades.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, adoptada por la ONU, reconoce explícitamente en su Art 19 el derecho de todas las personas con discapacidad a vivir de forma independiente y a ser incluidas en la comunidad, así como a acceder a los apoyos necesarios para desarrollar su vida en igualdad de condiciones. Asimismo, el Art 23 señala el derecho a formar una familia, decidir sobre su vida y recibir los apoyos necesarios para ejercer dicha decisión con dignidad.
Sin embargo, a pesar de los derechos reconocidos en la Convención, las mujeres con discapacidad física seguimos enfrentándonos a múltiples barreras que condicionan nuestras vidas, y nuestras decisiones sobre los cuidados que necesitamos y los cuidados que brindamos. Persisten modelos de atención asistencialistas que nos infantilizan, dinámicas de sobreprotección, falta de apoyos personalizados, recursos insuficientes y un imaginario social que nos asocia únicamente al papel de personas “dependientes”, negando nuestra capacidad de decidir, cuidar, ser cuidadas y ejercer nuestro proyecto vital.
Por ello, REIVINDICAMOS:
- El derecho a decidir libremente sobre los cuidados que recibimos: quién, cómo y desde qué modelo queremos ser cuidadas.
- El derecho a ser cuidadas con los apoyos que cada mujer precise.
- El acceso a servicios de apoyo y cuidados públicos, accesibles, inclusivos, personalizados y basados en la autonomía.
- La necesidad de superar modelos asistencialistas y capacitistas hacia un Sistema de Cuidados centrado en la persona, los derechos y la vida independiente.
- El reconocimiento de nuestro papel también como agentes de cuidado en nuestras familias, comunidades y sociedad.
- La formación de profesionales y cuidadores desde un enfoque de derechos, respeto, igualdad y no discriminación.
- El compromiso del estado, las instituciones y sociedad para garantizar recursos, apoyos y condiciones dignas para una vida autónoma.
Por todo lo mencionado, hacemos llamamiento urgente al estado, instituciones y a la sociedad a reconocer, respetar y garantizar el derecho de las mujeres con discapacidad física a recibir y a ejercer cuidados libres, dignos y basados en la igualdad. Transformar el modelo de cuidados no es solo una cuestión de justicia social, es una responsabilidad colectiva.
Porque sin autonomía no hay dignidad, y sin cuidados dignos no hay vida plena. Sigamos avanzando hacia un futuro en el que los cuidados sean un derecho, no un privilegio; un espacio de libertad, no de control; un camino hacia la igualdad, no hacia la exclusión.
Porque cuidar y ser cuidadas es un derecho. ¡También es nuestro derecho!
5 de noviembre