MANIFIESTO 8M

Día Internacional de la Mujer

ELKARTEAN (Asociación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Euskadi) como plataforma de representación, defensa y acción reivindicativa de la ciudadanía con discapacidad física, con motivo de la celebración del día 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, queremos centrarnos en exigir el derecho a la educación inclusiva de las mujeres con discapacidad física y orgánica.

Actualmente nos encontramos con imposibilidad o mayores dificultades y obstáculos para nuestro acceso, continuidad y promoción en el sistema educativo puesto que no se nos garantizan las mismas posibilidades de estudio y se nos limita el acceso a los itinerarios de los recursos específicos. Ello por la falta de perspectiva de género que tenga en cuenta la concurrencia de otros factores, además de la discapacidad, que hace que se generen situaciones de discriminación múltiple.

Además, no disponemos de las mismas oportunidades para nuestro desarrollo educativo que los hombres con discapacidad, debido a sesgos y estereotipos de género, a los mayores niveles de sobreprotección que ejercen las familias y a la relegación al rol de cuidados al que estamos sometidas.

Como consecuencia de todo ello, según los datos del INE (Instituto nacional de estadística) el 5,6% de las mujeres con discapacidad son analfabetas frente al 0,5% de las mujeres sin discapacidad; el 20,2% de las mujeres con discapacidad cuentan con estudios primarios frente al 8% de las mujeres sin discapacidad; el 55,9% de las mujeres con discapacidad cuentan con estudios secundarios frente al 54,6% de las mujeres sin discapacidad; el 18,3% de las mujeres con discapacidad cuentan con estudios superiores frente al 36,9% de las mujeres sin discapacidad.

El hecho de que, en la actualidad, la educación sea obligatoria hasta los 16 años, supone que las niñas con discapacidad no quedamos fuera del ámbito educativo hasta esa edad, aunque al finalizar esta enseñanza obligatoria, nos encontramos con dos realidades:

1ª. Se nos obliga a mantener un itinerario educativo específico donde la orientación que recibimos se limita a itinerarios en recursos especializados, teniendo como objetivo prioritario el empleo protegido.

2ª. Si seguimos el itinerario educativo habitual imperan los perjuicios culturales de esta sociedad que estima que por sesgo y estereotipo sexista solo podemos formarnos en profesiones habitualmente feminizadas, ello agravado por la disminución de apoyos, la falta de accesibilidad y adaptabilidad de los itinerarios formativos, esto es, de los recursos personales, instrumentales y técnicos necesarios.

Como consecuencia de ambas realidades no podremos llegar a formarnos ni a tener un empleo digno e inclusivo, por lo que todos los esfuerzos se dedican a asignarnos los roles tradicionales del cuidado, negándonos el derecho a tener una vida independiente y a participar en nuestra comunidad en igualdad de oportunidades que las demás personas.

Por todo ello,

REIVINDICAMOS:

  • Garantizar nuestro derecho a una educación inclusiva, con una oferta y entorno educativo plenamente inclusivo y accesible en todos los niveles de enseñanza y en todas las actividades y servicios, incorporando los recursos y apoyos necesarios en cada momento para asegurar nuestro pleno desarrollo en las distintas áreas de nuestra vida.
  • La puesta en práctica de medidas orientadas a nuestra formación y a asegurar nuestro derecho al trabajo en entornos abiertos, inclusivos, elegidos y accesibles para poder desarrollar nuestras capacidades y competencias respondiendo a nuestras necesidades individuales.
  • El pleno desarrollo de nuestra personalidad implementando acciones decididas que fomenten nuestro empoderamiento y derecho a decidir nuestro futuro, dónde, cómo y con quién vivir, tal y como se recoge en el artículo 19 de la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, sin vernos obligadas a vivir con arreglo a un sistema de vida específico, sin que los roles o estereotipos de género nos marquen un camino predeterminado.
  • El aseguramiento de nuestra participación de manera efectiva en una sociedad libre, como protagonistas y agentes activas de nuestra propia vida.

8 de marzo de 2024

MANIFIESTO 8M

Día Internacional de la Mujer

ELKARTEAN (Asociación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Euskadi) como plataforma de representación, defensa y acción reivindicativa de la ciudadanía con discapacidad física, con motivo de la celebración del día 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, queremos centrarnos en exigir el derecho a la educación inclusiva de las mujeres con discapacidad física y orgánica.

Actualmente nos encontramos con imposibilidad o mayores dificultades y obstáculos para nuestro acceso, continuidad y promoción en el sistema educativo puesto que no se nos garantizan las mismas posibilidades de estudio y se nos limita el acceso a los itinerarios de los recursos específicos. Ello por la falta de perspectiva de género que tenga en cuenta la concurrencia de otros factores, además de la discapacidad, que hace que se generen situaciones de discriminación múltiple.

Además, no disponemos de las mismas oportunidades para nuestro desarrollo educativo que los hombres con discapacidad, debido a sesgos y estereotipos de género, a los mayores niveles de sobreprotección que ejercen las familias y a la relegación al rol de cuidados al que estamos sometidas.

Como consecuencia de todo ello, según los datos del INE (Instituto nacional de estadística) el 5,6% de las mujeres con discapacidad son analfabetas frente al 0,5% de las mujeres sin discapacidad; el 20,2% de las mujeres con discapacidad cuentan con estudios primarios frente al 8% de las mujeres sin discapacidad; el 55,9% de las mujeres con discapacidad cuentan con estudios secundarios frente al 54,6% de las mujeres sin discapacidad; el 18,3% de las mujeres con discapacidad cuentan con estudios superiores frente al 36,9% de las mujeres sin discapacidad.

El hecho de que, en la actualidad, la educación sea obligatoria hasta los 16 años, supone que las niñas con discapacidad no quedamos fuera del ámbito educativo hasta esa edad, aunque al finalizar esta enseñanza obligatoria, nos encontramos con dos realidades:

1ª. Se nos obliga a mantener un itinerario educativo específico donde la orientación que recibimos se limita a itinerarios en recursos especializados, teniendo como objetivo prioritario el empleo protegido.

2ª. Si seguimos el itinerario educativo habitual imperan los perjuicios culturales de esta sociedad que estima que por sesgo y estereotipo sexista solo podemos formarnos en profesiones habitualmente feminizadas, ello agravado por la disminución de apoyos, la falta de accesibilidad y adaptabilidad de los itinerarios formativos, esto es, de los recursos personales, instrumentales y técnicos necesarios.

Como consecuencia de ambas realidades no podremos llegar a formarnos ni a tener un empleo digno e inclusivo, por lo que todos los esfuerzos se dedican a asignarnos los roles tradicionales del cuidado, negándonos el derecho a tener una vida independiente y a participar en nuestra comunidad en igualdad de oportunidades que las demás personas.

Por todo ello,

REIVINDICAMOS:

  • Garantizar nuestro derecho a una educación inclusiva, con una oferta y entorno educativo plenamente inclusivo y accesible en todos los niveles de enseñanza y en todas las actividades y servicios, incorporando los recursos y apoyos necesarios en cada momento para asegurar nuestro pleno desarrollo en las distintas áreas de nuestra vida.
  • La puesta en práctica de medidas orientadas a nuestra formación y a asegurar nuestro derecho al trabajo en entornos abiertos, inclusivos, elegidos y accesibles para poder desarrollar nuestras capacidades y competencias respondiendo a nuestras necesidades individuales.
  • El pleno desarrollo de nuestra personalidad implementando acciones decididas que fomenten nuestro empoderamiento y derecho a decidir nuestro futuro, dónde, cómo y con quién vivir, tal y como se recoge en el artículo 19 de la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, sin vernos obligadas a vivir con arreglo a un sistema de vida específico, sin que los roles o estereotipos de género nos marquen un camino predeterminado.
  • El aseguramiento de nuestra participación de manera efectiva en una sociedad libre, como protagonistas y agentes activas de nuestra propia vida.

8 de marzo de 2024

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