28 de junio – Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+
Desde ELKARTEAN, Asociación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Euskadi, se quiere hacer pública una declaración con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+.
El 28 de junio es una fecha clave para visibilizar y celebrar todas las orientaciones e identidades sexuales, todas las expresiones de género y las distintas características sexuales. Pero también es, y debe seguir siendo, un día de lucha. Una jornada para alzar la voz y exigir el respeto y la garantía de derechos de las personas LGTBIQ+ con discapacidad, quienes también existen, aman, desean, se identifican, sueñan y resisten en una sociedad que, con demasiada frecuencia, las invisibiliza por partida doble.
Desde la diversidad que caracteriza a este colectivo, se reafirma el derecho a ser quienes se es, a amar libremente, a tener voz propia y a ocupar el espacio público con orgullo y dignidad.
Reconocimiento de la existencia y los derechos
La sexualidad es una dimensión fundamental de la condición humana. Las personas con discapacidad no somos una excepción. En este colectivo también existe una amplia diversidad de orientaciones e identidades sexuales, expresiones de género y características sexuales, al igual que en el resto de la sociedad. La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) reconoce el derecho a la igualdad y a la no discriminación (art. 5), derechos que, a día de hoy, aún no se garantizan plenamente para todas las personas con discapacidad.
Denuncia de la invisibilización y la doble discriminación
Las personas LGTBIQ+ con discapacidad continúan enfrentándose a estigmas que las infantilizan, desexualizan y excluyen. Esta realidad se produce tanto dentro del propio movimiento de la discapacidad como en el movimiento LGTBIQ+. La discriminación interseccional a la que se ven sometidas las relega a los márgenes del discurso público, las políticas institucionales y los espacios de participación social.
Por un Orgullo sin barreras
Desde los orígenes del movimiento LGTBIQ+, ha habido personas con discapacidad que han estado en primera línea de la lucha por los derechos. Hoy, se exige que todos los actos vinculados al Orgullo garanticen visibilidad, condiciones de participación equitativas y accesibilidad universal. Tener una discapacidad y ser LGTBIQ+ no resta dignidad ni derechos. Al contrario, posiciona a estas personas en un lugar desde el cual reivindicar su diversidad y exigir reconocimiento. Por ello, se defiende un Orgullo sin barreras, sin exclusiones y verdaderamente inclusivo.
Reivindicaciones
- El reconocimiento explícito de la doble discriminación que enfrentan las personas LGTBIQ+ con discapacidad en las políticas públicas, incorporando una perspectiva interseccional real.
- El derecho a vivir su afectividad y sexualidad con libertad, sin estereotipos ni tutelas.
- Una educación sexual científica, integral e inclusiva desde la infancia y la juventud, que reconozca a las personas con discapacidad como sujetos de deseo y de derecho.
- Materiales accesibles, presencia en campañas institucionales y plena accesibilidad en los actos del Orgullo. Porque sin accesibilidad, no hay igualdad.
- Formación específica para profesionales del ámbito sanitario, educativo y social, que garantice un acompañamiento respetuoso y libre de prejuicios.
- Promoción de la investigación y la generación de conocimiento sobre sexualidad y diversidad en el colectivo, con especial atención a las mujeres LBTQ+ con discapacidad, expuestas a múltiples formas de discriminación.
- Impulso de alianzas entre movimientos sociales para avanzar colectivamente hacia una sociedad que celebre la diversidad y combata toda forma de exclusión.
Por todo ello, desde ELKARTEAN se hace un llamamiento firme a las instituciones, movimientos sociales, entidades y a la sociedad en su conjunto para que se comprometan activamente con la construcción de un Orgullo verdaderamente inclusivo. Un Orgullo que no deje a nadie atrás, que derribe barreras físicas, sociales y simbólicas, y que reconozca la diversidad como una riqueza colectiva. Porque no habrá justicia social sin accesibilidad, ni libertad sin igualdad real.
28 de junio