En estas fechas el Ayuntamiento de Vitoria está conmemorando los 45 años del municipio como capital de la Comunidad Autónoma del País Vasco. Quienes formamos eginaren eginez, Asociación de personas con discapacidad física de Álava, no podemos dejar pasar esta fecha sin señalar públicamente una preocupante realidad: la involución en materia de garantía de plena participación en la comunidad de las personas con diversidad funcional.
Euskadi cuenta con normativa de promoción y garantía de la accesibilidad desde 1997, con decretos técnicos de 2000 y 2001, pero, a pesar de ello los incumplimientos y la falta de compromiso efectivo de las instituciones con la plena accesibilidad y la plena inclusión han sido una constante.
Una Ley de Accesibilidad omitida
La Ley de Accesibilidad del País Vasco, en vigor desde 1997, fue un hito en su momento, prometiendo la garantía de entornos accesible y libres de discriminación para todas las personas. Sin embargo, casi tres décadas después, la realidad dista mucho. Las barreras arquitectónicas, urbanísticas, de comprensión y de comunicación siguen siendo una realidad cotidiana para todas las personas con diversidad funcional reconocida en Vitoria-Gasteiz y para un importante segmento de la población en su conjunto.
Falta de compromiso institucional
Las instituciones comunes del País Vasco y las locales de Vitoria-Gasteiz están demostrando una preocupante falta de compromiso con la accesibilidad universal. La inversión en infraestructuras utilizables y disfrutables por toda la ciudadanía ha sido absolutamente insuficiente y, en muchos casos, inexistente.
Esta falta de conocimiento, valorización e inversión no solo perpetúa la exclusión, sino que también envía un mensaje claro: acabar con las situaciones de discapacitación y exclusión de las personas con diversidad funcional no es una prioridad.
Una sociedad que reconozca y valore la diversidad
Es absolutamente necesario y urgente el real compromiso de ciudadanía e instituciones con la construcción de una sociedad que reconozca, respete y valore la diversidad.
Una sociedad que no discrimine a las personas cuyos cuerpos, sentidos o comprensión del entorno no se corresponden con lo considerado normativo, ya que la diversidad, en este caso funcional, es una parte inherente de la humanidad. Destacando la transversalidad de las mujeres con discapacidad y la importancia de la mirada interseccional que reconocen las diferentes formas de violencias. Por ello, se requieren políticas con perspectiva de género y discapacidad para garantizar la plena inclusión de las personas con diversidad funcional como un objetivo irrenunciable.
Llamado a la acción
Desde eginaren eginez, hacemos un llamado a las instituciones del País Vasco y de Vitoria-Gasteiz para que cumplan con sus obligaciones legales, éticas y también con sus compromisos electorales.
Es imprescindible la apuesta real y sostenida con la accesibilidad universal, y que ésta se traduzca en inversiones necesarias y en la implementación efectiva de la normativa vigente. Solo así podremos garantizar una sociedad verdaderamente inclusiva, donde todas las personas, con sus particularidades y peculiaridades, puedan participar plenamente y en igualdad de condiciones.
Tras estos 45 años de capitalidad, solo vale actuar. La inclusión y la participación plena, efectiva y garantizada de las personas con diversidad funcional no puede seguir siendo un compromiso que se (in)cumple de cualquier manera.
Es hora de habitar una Vitoria-Gasteiz accesible, inclusiva y que nos respete a todas y todos sin excepción.